jueves, 22 de mayo de 2008

Durante un tiempo
fui joven,
y, durante un tiempo,
eso fue bueno.
Mis tiros buscaban
todas las dianas del mundo.

Los últimos años
me sentí viejo,
y eso, durante un tiempo,
también fue bueno.
Jamás tuve miedo a la edad,
tan sólo al olvido.

Ya no remontaba los ríos
a golpes de orgullo,
pero me bastaba con tensar el arco
sin llegar a dispararlo jamás.
Así, desaparecieron todas las dianas,
dejé de buscar
y, de repente, el mundo cambió ante mis ojos.Fui feliz.

No hay comentarios: